OIJ frente a prohibición constitucional - TicoVisión
Escrito en 05/05/10 a 08:00:53 GMT-06:00 Por Administrador
Opinión-Análisis
OIJ frente a prohibición constitucional - TicoVisión


5 de Mayo, de 2010
Por Oscar Aguilar Bulgarelli (*)

A raíz de los acontecimientos relacionados con la invasión al campus de la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio por parte de la policía judicial se han emitido muchos criterios con respecto a la Autonomía Universitaria, tema que no voy analizar hoy, aunque creo que fue una violación inaceptable; para que no se diga que rehuyo el tema. Además, debe señalarse que las autoridades universitarias se reunieron con el Presidente de la Corte Suprema de Justicia y otros magistrados para analizar lo acontecido, por lo que decidieron abrir un proceso de investigación, como corresponde, para aclarar los hechos.

Con ese motivo hubo una reunión celebrada el pasado jueves 22 de abril en un auditorio del Poder Judicial, en la cual el presidente de la llamada “Asociación Nacional de Investigadores en Criminalística” o, simplemente, policías del OIJ, no solo dio el apoyo a su director general, licenciado Jorge Rojas, sino que, entre otras cosas, expresó que “tal irrespeto a las autoridades no debe darse. Una acción de una treintena de chancletudos desafiantes es un movimiento perturbador que afectó a muchos ciudadanos”. Por otra parte, el licenciado Rojas apuntó que consideraba prematuro y preocupante que se estableciera una comisión investigadora, sin saber qué iba a pasar con él y los funcionarios que participaron en el operativo, e insistió en que la actuación de él y la policía del OIJ fue correcta. Los empleados judiciales entregaron un manifiesto de apoyo al licenciado Rojas y sus compañeros y dijeron a voz en cuello que, si tenían que volver a realizar una operación semejante, lo harían. Así, según su criterio, los investigadores no pueden ser investigados, lo que es absurdo.

Unos días antes, estos mismos oficiales o policías del OIJ habían hecho una manifestación contra sanciones impuestas a algunos compañeros de oficio, en la plazoleta frente a la Corte Suprema de Justicia, exteriorizando su desacuerdo hacia sus superiores civiles.

Cabe entonces preguntarse ¿que está pasando? El artículo 12 de la Constitución Política, que abolió el ejército, dice “… para la vigilancia y conservación del orden público, habrá las fuerzas de policía necesarias”, entre ellas están los policías del OIJ, en este caso. Sigue la Constitución señalando que “… solo por convenio continental o para la defensa nacional podrán organizarse fuerzas militares; unas y otras estarán siempre subordinadas al poder civil”. Es decir, policías o militares tienen la limitación constitucional de la subordinación al poder civil, y no pueden arrogarse, bajo ninguna circunstancia, derechos que les están prohibidos o negados en la Constitución. Tanto así, que la carta del 49 dice: “no podrán deliberar, ni hacer manifestaciones o declaraciones en forma individual o colectiva “.

Más claro no canta un gallo. Los policías del OIJ y su director don Jorge Rojas, lamentablemente, violaron el artículo 12 de la Constitución al reunirse, hacer una declaración colectiva, que a su vez encerraba directa y claramente un desacuerdo con el Presidente del Poder Judicial, que es su superior civil inmediato, y que por sus características constitucionales debe ser absolutamente respetado por esta policía. Sorprende que un hombre de la ecuanimidad de don Jorge Rojas se haya dejado llevar por las calenturas “milipoliciales” al estilo de la serie televisiva CSI, de sus subordinados, pues el primero que no debió asistir y sí prohibir aquella reunión, fue él.

Tras el desafuero. Cabe criticar también al licenciado Luis Paulino Mora, Presidente de la Corte Suprema de Justicia que, en ninguno de esos dos actos, pero especialmente en la famosa asamblea, no impuso su autoridad constitucional, y permitió semejantes desafueros, ¿tendrá miedo de enfrentar a la policía? Si es así, muy peligroso; y si es por omisión, le recuerdo que es el peor de los pecados.

Los costarricenses debemos mantener la paja tras la oreja, ante ciertas actitudes, acciones y despliegues de la policía en general, para evitar a tiempo que se confundan los roles.

Soy el primero en apoyar toda acción que limpie de maleza nuestra sociedad; pero esto no quiere decir que empecemos a permitir que la policía costarricense empiece a ser disfrazada con trajes de gorila, ni siquiera de monitos tití.

*Historiador

Comentarios de este artículo:
 
 OIJ frente a prohibición Constitucional
Escrito en 05/05/10 a 23:45:30 GMT-06:00 Por dhdcajina
En Costa Rica, existe un desprecio hacia las autoridades policiales y este es un atavismo muy arraigado en el pueblo tico... Talvez sea por el recuerdo colectivo de sus extintos militares y las dictaduras que se sostuvieron con sus armas, tal y como sucedió con la dictadura de los Tinocos y el entronamiento del Dr. Calderón Guardia que dio pie a la Guerra Civil del 48.

Al igual que el magisterio, los oficiales de la Fuerza Pública, aglutinados en la Guardia de Asistencia Rural, los Policias Nacionales y los Policias Judiciales, una suerte de policia secreta, son considerados poco menos que parias o malditos dentro de la sociedad costarricense, no comprendiendo el alcance y la importancia de estas fuerzas del orden público, para garantizar precisamente la letra y el espíritud de esa Constitución Polìtica, que bajo juramento solemne, se comprometieron a defender.

Los sucesos acaecidos en el Campus de la UCR, fue un operativo que se salió de control de la fuerza policial, pues el infractor buscó refugio en los recintos universitarios -curiosamente el de la Escuela de Leyes- en donde sabía que la tan mentada "Autonomía", le daría la impunidad que le salvara de la responsabilidad de tener que responder a un acto de corrupción, muy arraigado entre los oficiales de tránsito, talvés por la paga de miseria que reciben..., al igual que el magisterio y el resto de la Fuerza Pública.

Y es que hay que definir bien el concepto de "Autonomía", pues esta involucra manejar su propio presupuesto, sus propias autoridades y su propio reglamento que la rige, pero ninguno de estas prerrogativas, le da el derecho de convertir su Campus, en un santuario de delincuentes.

Para nadie es un secreto la atorrancia de los estudiantes universitarios, que todavía están en un proceso de formación de mentes y maduración, y que para ellos, es una eterna lucha social, una causa revolucionaria que apoyan con manifestaciones nutridas, en donde el bandalismo impera bajo la paciente vista gorda de la Fuerza Pública, pues las autoridades saben que no es más que caprichos de atorrantes e idealistas, que cambia de postura, cuando una vez con el título en el sobaco, se enfrentan a la dura realidad de una sociedad que no tiene piedad para nadie y en donde cada quien tiene que salvar su pellejo de la mejor forma posible.

La Constitución Politica faculta a la Fuerza Pública, invadir cualquier recinto, exceptuando aquellas que tienen fuero diplomático, cuando se trata de salvar la vida de un ciudadano o llevar a su éxito un operativo policial, tal y como sucedió en aquella apacible tarde de abril.

La "Autonomía" no debe ser confundida como un fuero de inmunidad pues esto es un claro mensaje para los delincuentes y mafiosos, quienes vería la debilidad de nuestras leyes y podrían actuar con impunidad en la consumación de sus delitos.

Si los jerarcas del OIJ y los miembros que conforman su fuerzas, cerraron filas en torno de su director, esto obedece al ataque visceral de la misma sociedad, que desea ver desaparecida para siempre, a las Fuerzas del Orden para poder actuar ellos con impunidad.

No me parece a mi que el OIJ y su director, hayan caido en un ilícito constitucional, pues si hay alguien que es muy escrupuloso en la observación de las leyes y el espíritud que le sustenta su autoridad, son precisamente estas fuerzas de policiales, que créanlo o no, está al servicio del pueblo costarricense.

Creo que ahora la tarea queda en mano de los jurisconsulto el debatir la correcta interpretación de esta "Autonomia" que reclaman airadamente estos adolescentes universitarios en su mundo idealista, que la misma sociedad se encargará de despertarlos de este sueño bucólico.

Si bien es cierto que nuestra socieadad es perfecta, si podemos decir con mucho orgullo, que en Costa Rica existe una paz social envidiable en otras latitudes; y es precisamente nuestra Fuerza Pública, la garante de los derechos constitucionales de todos y cada uno de los costarricense.

Así pues, so riezgo de ser tildado como reaccionario y oligarca, yo le doy mi total y absoluto apoyo al Licenciado Jorge Rojas y a esos valientes agentes judiciales, que no solo arriesgan la vida en virtud de su juramento, sino que también corre el riezgo de ver afectadas sus familias, cuando uno de estos héroes cae en combate en contra de la mafia organizada, la delincuencia y el Narcotráfico.

Honor a quién se lo merece y es por eso que estoy en un 1000% con las autoridades policiales de nuestro pais, pues a pesar de sus imperfecciones, dentro de sus limitaciones, ha demostrado un profesionalismo envidiable.

Saludos fraternales,

Profesor Daniel Díaz Cajina

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